La IA y nuestras emociones
En las últimas 3 décadas, ha habido un enorme incremento en el total de casos de desórdenes mentales registrados a nivel global, siendo las afecciones por asiedad y depresión las que mayor crecimiento han tenido.
La psicología es un campo que presenta una clara escasez de profesionales de la salud vs. El creciente número de pacientes.
La salud mental es un campo que puede verse beneficiado enormemente con la aplicación de la IA.
Con sus capacidades, se puede ayudar al diagnóstico, investigación y tratamiento para mejorar nuestra salud mental y emocional.
IA en la terapia mental/emocional
Actualmente ya se ha implementado la IA en el área de diagnóstico por medio de algoritmos que ayudan a analizar neuro-imágenes (IRM, EEG), patrones del habla y datos de comportamiento, esto le permite diagnosticar casos de autismo, sindrome de déficit de atención y esquizofrenia con exactitud aún en casos donde los sintomas se traslapan y son difíciles de diagnosticar para un humano.
En el área de investigación es innegable el potencial de la IA, con su enorme capacidad para analizar gran cantidad de datos y examinar patrones complejos y sus co-relaciones. Actualmente existen algoritmos que pueden detectar patrones depresivos con un 99% de exactitud a partir de pocas interacciones textuales. Estos algoritmos ayudan a detectar desde los más sutiles signos de depresión, ofreciendo nuevas sintomatologías que permiten diagnosticar e intervenir más eficientemente.
Desde el punto de vista tecnológico un chatbot parece ser una herramienta ideal para ayudar con la terapia psicológica. Desafortunadamente hay muy pocos chatbots creados/entrenados para este fin y muchísimas personas utilizan chatbots “generales” como chatGPT o Geminis para intentar solucionar sus problemas psicológicos.
Estos chatbots generales, no cuentan con el entrenamiento ni “data-sets” correctos para brindar una terapia cognitiva o emocional acertada, además tienen un alto índice de sesgo/parcialidad (bias) cultural.
Existen algunos chatbots específicamente desarrollados para brindar terapia (Woebot, Wysa, Tess) y aunque aún están en etapas iniciales, han mostrado gran potencial como herramienta terapeutica.
Las grandes ventajas que ofrecen:
- Permanente disponibilidad para apoyar a los pacientes, ya que se puede utilizar desde cualquier teléfono móvil
- Altamente personalizables a las necesidades de cada paciente
- Pueden ajustar inmediatamente el enfoque terapéutico según el estado emocional del paciente
- Brindan mayor accesibilidad a la terapia para los pacientes al poderse usar en áreas remotas o de escasos recursos, donde no hay profesionales de la salud presentes
Así una simple consulta de seguimiento (“Cómo te sientes el día de hoy?”) puede convertirse en una oportuna intervención que brinde al paciente los recursos necesarios para estabilizarlo.
Es posible que en un futuro cercano, estos chatbots, también puedan monitorear la información biométrica del paciente (vía smartwatch) y detectar cuando haya cambios importantes que indiquen una posible crisis.
Compañeros Virtuales
Desde la década de los 90’s se ha detectado una creciente característica en nuestras sociedades: la soledad y aislamiento. La complejidad de la vida contemporanea, los diferentes ideales que en muchas ocasiones se contraponen, ha generado que cada vez estemos más desconectados como sociedad y sea más difícil lograr relaciónes interpersonales valiosas y duraderas.
La aplicación de la IA ha generado una enorme ola de negocio que miles de empresas buscan aprovechar desarrollando productos o servicios que cubran alguna necesidad con la ayuda de la IA.
Uno de esos negocios es el desarrollo de Compañeros virtuales, es decir aplicaciones que ofrecen algún tipo de relación interpersonal.
La forma en que los Usuarios de estas aplicaciones interactuan con ellas puede ir desde una sencilla interfase de texto, hasta un sofisticado compañero virtual que ofrece una representación digital con audio y video de un personaje que ellos mismos diseñan con las propiedades físicas que encuentren más deseables.
Además de poder crear su compañero virtual con el físico que ellos prefieran, pueden también modificar su comportamiento acorde a sus gustos y necesidades.
Los Usuarios de estas aplicaciones pueden desarrollar un vinculo emocional básico e interactuar con ellas como un mero pasatiempo mientras charlan o textean de cosas triviales de su día a día como si fuera cualquier otro compañero de trabajo o algún conocido. Sin embargo existe la posibilidad de crear un vínculo emocional mucho más fuerte, que convierte al compañero virtual en una relación romántica.
Otras personas sustituyen toda interacción social real, por la interacción virtual por medio de su representación digital (avatar)
Ética de los desarrolladores / proveedores de este servicio
El servicio que ofrecen va enfocado directamente a la parte emocional de sus Clientes y los humanos somos muy vulnerables a la manipulación una vez que involucramos nuestras emociones.
¿Como se puede garantizar la salud e integridad emocional de estos Clientes?
Una vez que estos suscriptores tienen un fuerte apego emocional para con sus compañeros virtuales, como evitar que las empresas abusen de esta ventaja. Desde el gradual incremento a los precios del servicio hasta modelos de negocio “pay to win” que son muy comunes en los juegos y que forzan a los Usuarios a gastar cada vez más dinero para obtener mejores funciones.
Como ejemplo: existe una aplicación que tiene una cuota extra si el suscriptor desea que su compañero virtual pueda interactuar de forma sexualmente explícita.
Debido a su velocidad y alcance, las plataformas sociales se han vuelto un eficiente y redituable campo para la propaganda y manipulación ideológica. Si a esta velocidad y alcance le agregamos la confianza que se genera con un fuerte vínculo emocional, estamos hablando de una aplicación con enorme potencial propagandístico y que miles de interesados podrían pagar para impulsar sus objetivos/ideas.
¿Deberíamos legislar este negocio de manera tal que los proveedores deban comportarse éticamente y priorizar la salud emocional de sus suscriptores?
Como evitar que este negocio se convierta en otra mina de datos e información personal como ha sucedido con la mayoría de productos/servicios que usamos día a día, sobre todo si pensamos que es con nuestra pareja que intercambiamos la información más privada. Este tipo de información sería una jugosa recompensa para las empresas que venden perfiles comerciales (data brokers).
Otra pregunta que surge es: ¿Porqué alguien prefiere establecer una relación emocional con un compañero virtual en lugar de otra persona? Pero esta pregunta debe ser respondida por la sociología (afortunada/desafortunadamente)
